Triste, pero enteramente cierto: la educación media superior cuenta con muchas deficiencias que pueden sumergir a los jóvenes en una marejada de incertidumbre, yo, una víctima de este fenómeno. Soy Alejandro Colmenero y declaro que estoy en la Licenciatura en Letras Hispánicas por el simple hecho de que deseo “superarme” (aunque suene trillado), la razón precisa que me instala aquí es que no supe cómo hacerlo.
Puedo decir que mi fuerte interés por la literatura me mantiene constante en este trayecto. Si anteriormente decidí que El Azar se encargaría de tomar mis decisiones, hoy puedo decir que los advenimientos se efectúan por mi propia mano. Elegí una carrera sin orientación, sin embargo he desarrollado un interés particular por la docencia, que pretendo desarrollar para demostrar lo que es hacer un buen trabajo y orientar a los jóvenes que se encuentran en total desconcierto.
Respecto a mi perspectiva de la carrera, más que sufrir un proceso de transformación ha sido más bien de creación, ya que al inicio no tenía nociones de nada, ahora en cambio he construido una, en donde veo las posibilidades que se me ofrecen y decido qué opciones son las que más me satisfacen.